Resumen:
La salud integral es fundamental para el adecuado desempeño de las
actividades diarias. Dentro de esta se ubica la salud mental, que muchas veces no
se le otorga la debida importancia, sin embargo, existen factores que pueden
afectarla y predisponer el desarrollo de problemáticas o psicopatologías que, en
contraste con la salud física, impactan negativamente en la persona. Una de estas
es la depresión, la cual, ha mantenido cambios conceptuales y categóricos hasta
llegar a la categorización de los diferentes tipos que se conocen en la actualidad.
Un cuadro clínico depresivo hace percibir un panorama fatalista de la vida en quien
la padece, donde predomina una tristeza profunda y una pérdida del sentido de
vida, malestar que lleva a la búsqueda de una aparente “salida” que pretenden
encontrar erróneamente mediante conductas desadaptativas que afectan su
integridad, y, en el peor de los casos, el suicidio. El Salvador se caracteriza por
poseer factores contextuales que inciden para que la situación continúe y afecte en
su mayoría a los hombres por influencia de la masculinidad y los elementos
socioculturales asociados, situándose como un problema de salud pública, cuyo
sistema presenta deficiencias sobre la prevención, promoción y atención en salud
mental de la población salvadoreña hoy en día.
Descripción:
La salud integral es fundamental para el adecuado desempeño de las
actividades diarias. Dentro de esta se ubica la salud mental, que muchas veces no
se le otorga la debida importancia, sin embargo, existen factores que pueden
afectarla y predisponer el desarrollo de problemáticas o psicopatologías que, en
contraste con la salud física, impactan negativamente en la persona. Una de estas
es la depresión, la cual, ha mantenido cambios conceptuales y categóricos hasta
llegar a la categorización de los diferentes tipos que se conocen en la actualidad.
Un cuadro clínico depresivo hace percibir un panorama fatalista de la vida en quien
la padece, donde predomina una tristeza profunda y una pérdida del sentido de
vida, malestar que lleva a la búsqueda de una aparente “salida” que pretenden
encontrar erróneamente mediante conductas desadaptativas que afectan su
integridad, y, en el peor de los casos, el suicidio. El Salvador se caracteriza por
poseer factores contextuales que inciden para que la situación continúe y afecte en
su mayoría a los hombres por influencia de la masculinidad y los elementos
socioculturales asociados, situándose como un problema de salud pública, cuyo
sistema presenta deficiencias sobre la prevención, promoción y atención en salud
mental de la población salvadoreña hoy en día.