Resumen:
La exposición a la violencia doméstica durante la infancia tiene implicaciones importantes
para el bienestar psicológico y el desarrollo del cerebro, por lo que esta investigación
bibliográfica explora la conexión entre la exposición infantil a la violencia doméstica y el
funcionamiento de la amígdala del cerebro. A través de una revisión sistemática de la
literatura científica, este estudio sintetiza los hallazgos de estudios en psicología,
neurociencia y salud mental, destacando los efectos perjudiciales de la violencia doméstica en
el estado psicológico de los niños, incluido un mayor riesgo de ansiedad, depresión y
trastorno de estrés postraumático. Además, la presente monografía profundiza en los
mecanismos neurobiológicos que subyacen a estos efectos, centrándose en el papel de la
amígdala en el procesamiento de emociones y la regulación de las respuestas de miedo. Los
hallazgos subrayan la importancia de comprender y abordar las consecuencias a largo plazo
de la exposición infantil a la violencia doméstica para la salud mental y el desarrollo del
cerebro.
Descripción:
La exposición a la violencia doméstica durante la infancia tiene implicaciones importantes
para el bienestar psicológico y el desarrollo del cerebro, por lo que esta investigación
bibliográfica explora la conexión entre la exposición infantil a la violencia doméstica y el
funcionamiento de la amígdala del cerebro. A través de una revisión sistemática de la
literatura científica, este estudio sintetiza los hallazgos de estudios en psicología,
neurociencia y salud mental, destacando los efectos perjudiciales de la violencia doméstica en
el estado psicológico de los niños, incluido un mayor riesgo de ansiedad, depresión y
trastorno de estrés postraumático. Además, la presente monografía profundiza en los
mecanismos neurobiológicos que subyacen a estos efectos, centrándose en el papel de la
amígdala en el procesamiento de emociones y la regulación de las respuestas de miedo. Los
hallazgos subrayan la importancia de comprender y abordar las consecuencias a largo plazo
de la exposición infantil a la violencia doméstica para la salud mental y el desarrollo del
cerebro.