Resumen:
La pandemia afectó en todos los ámbitos de la vida. Daño nuestra salud, modificó
nuestras prioridades y agravó la situación económica de todos los hogares; fue el
primer golpe de timón de este siglo, pero hubo una situación que más que herirnos
nos permitió vivir en el futuro: apresuró la entrada de los negocios a la era digital
Si jugamos el juego de los hubiere ¿cuánto tiempo nos habría costado convencer al
pequeño y mediano empresario de invertir en modernizar sus sistemas?, ¿de cuánto
hubiera sido la curva de aprendizaje para el negocio? Y lo más importante: ¿cuántos
meses o quizás años hubiéramos necesitado nosotros como cliente final en aceptar,
usar y confiar en estos sistemas? Siendo optimistas hablamos de 4 o 5 años para
que esto sucediera.
La herramienta de innovación descrita en este documento tiene como motivo y
referencia lo que sucedió durante la pandemia, colaborando en esta transición del
pequeño empresario a la digitalización de sus procesos y la captación de nuevos
clientes en medios digitales. Es prioritario para la economía de nuestro país que los
pequeños negocios logren sobrevivir y sigan siendo fuente de trabajo para muchos
salvadoreños, logrando su entrada a la era digital de la manera más amable y
sencilla posible.