Resumen:
En este escenario, para la mayoría de los campesinos, el hecho de perder las tierras
comunales, ejidales y para arrendar en haciendas y fincas, junto con el limitado empleo
permanente en las plantaciones y el crecimiento poblacional, generó una situación precaria
sobre todo para quienes no poseían propiedades, que dependían de la agricultura para
subsistir y que esperaban obtener una parcela, a diferencia de las grandes fincas destinadas
a la agroexportación. Con el fin de enfrentar a las constantes demostraciones de
descontento en el campo, la oligarquía se apoyó en el ejército, que a partir de los años
treinta y durante medio siglo controló el poder político. (Flores, M., 1998).
Descripción:
Al hablar de las pandillas en El Salvador es necesario ubicarse a la década de mil
novecientos ochenta, cuando gran parte de la población juvenil se vio involucrada en la
violencia y delincuencia que generaban las maras y que se concentraba en el robo callejero,
el hurto desarrollado en tiempo nocturno y el consumo de alcohol, marihuana y pegamento;
pero sin que estas acciones tuvieran la atención de la sociedad y del Estado, posiblemente
porque se supone que no ocasionó el daño social que las pandillas de las últimas dos
décadas han generado. Es importante reconocer que inicialmente el accionar de estos
grupos delictivos estaba opacado por la violencia generada en la guerra civil.