Resumen:
La trata de personas se caracteriza como la recaptación, movilización y acogida de seres humanos,
recurriendo al uso múltiples fuerzas de coacción como la violencia física, secuestro, fraude
institucional, engaño, abuso de poder o a la concesión y recepción de beneficios para obtener el
consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación. En base a lo
anterior el protocolo de las Naciones Unidas para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas,
fija como un grupo de particularidad indefensión y vulnerabilidad a la niñez (ONU, 2014).
Descripción:
El sector Sudamericano es considerado históricamente, como una zona de origen, tránsito y destino
para la trata de personas; así como los países circundantes a la región, como Centroamérica (ONU,
2024). Esto se coteja con el hecho de que la situación sociológica y cultural ha jugado un papel en
este problema para una población mayormente vulnerable, la niñez; pues la pobreza, la falta de
educación y las zonas de viviendas de vulnerabilidad extrema, así como otro tipo de intereses de
grupos sociales de poder, forman parte del gran problema de la región (UNICEF, 2019).