Resumen:
Las políticas migratorias, estas derivan de la gobernanza migratoria y son de suma
importancia tanto como el país receptor como el país de origen de los migrantes,
pueden llegar a definir tratados entre países, relaciones comerciales y mejoras en
la vida humana, la migración es un fenómeno inherente del ser humano y está
presente durante toda la historia de este, este fenómeno es necesario y nunca
podrá ser suprimido ni debe serlo, lo que debe ser es regulado y de manera
correcta, la migración trae muchas ventajas como intercambios culturales entre
países, mejoras en la calidad de vida de todos los habitantes del mundo en general,
la relevancia de las políticas migratorias de Estados Unidos para El Salvador es
realmente elevada ya que la mayoría de salvadoreños que migran van hacia
Estados Unidos, factores como el subdesarrollo económico, la violencia conjunta
con las pandillas y la corrupción gubernamental han servido como catalizadores
para los ciudadanos Salvadoreños para vulnerar sus derechos y que no lleguen ni
a una calidad de vida tan siquiera aceptable.
Los flujos migratorios se refieren al número de migrantes que entran o salen de un
determinado país en un período de tiempo dado, por lo general un año” (UNSTATS,
2017), (Pág.38) (1), estos flujos cambiaron durante el gobierno de Donald Trump,
por la agresividad del mandatario durante su campaña política donde cultivo miedo
con discursos racistas y xenofóbicos, creyendo que tendrían más fuerza en la
unidad y forzarían su paso juntos por las fronteras, se organizaron varios grupos de
migrantes irregulares llamados caravanas, con el afán de conseguir más fuerza en
la unidad para poder cruzar las fronteras aunque todas estas fueron detenidas por
las patrullas de los bordes.
Los efectos migratorios en si fueron el aumento de los flujos migratorios los
primeros años que tomo poder Donald Trump, sus políticas fueron las mismas pero
la implementación fue mucho más agresiva y el afán de tener de un
Estados Unidos libre de migrantes irregulares, eso causo furor en los salvadoreños
que aún no habían decidido por completo migrar y por miedo a que más adelante
no podrán lo hicieron en los primeros meses que Donald Trump llego al poder.