Resumen:
Cada año miles de personas son víctimas de la trata de personas. Este
fenómeno es un delito que genera millones de dólares en ganancias a costas del
comercio de seres humanos. La esclavitud moderna, como ahora en día se le
conoce, la cual se rige por diversas modalidades, como la explotación laboral,
sexual o el tráfico ilegal de órganos. Los tratantes seducen, engañan, amenazan
e incluso hacen uso de la violencia y el abuso de poder hacia la víctima.
La captación ocurre mediante el ofrecimiento de oportunidades bajo condiciones
engañosas que mejoren su calidad de vida, como una vida mejor, trabajo, estudio
y dinero fácil. En algunos casos, las personas se comprometen económicamente
o asumen deudas para poder gozar en su totalidad de estas falsas ‘’ofertas’’.
Ahora en día, los tratantes hacen uso de los medios de comunicación, como por
ejemplo a través de mensajes de texto, volantes, anuncios en el internet, entre
otros.
Cuando una persona es captada, llevada dentro o fuera del país y alejada de su
entorno social y familiar, se le impide comunicarse desde primera instancia, sus
documentos son decomisados, explotados mediante, diversas formas de control
como la amenaza o violencia física - psicológica del tratante, lo que permite que
les sea más difícil la posibilidad de escapar. En muchos casos, estos tratantes
pueden ser personas cercanas a la víctima o desconocidos que forman parte de
redes criminales; lo que hace más difícil esta dura realidad, es que no todos los
casos se denuncian debido al temor por parte de la víctima.
La trata de personas es un fenómeno que genera implicaciones no solo para las
víctimas en su vida personal, sino que también de carácter político, económico y
social en un Estado. Por lo que, la presente investigación, pretenderá dar a
conocer las diversas modalidades de la trata de personas y su transcendencia
internacional en El Salvador. Ya que, se requiere de una agenda nacional que
combata este delito y contribuya al desarrollo de sus nacionales, evitando la
migración y el tráfico de personas, mediante la regulación de un marco jurídico
normativo, el cual obliga a los Estados al trabajo continuo para la erradicación,
prevención y combate de este hecho.